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Conclusiones

Los pacientes diabéticos musulmanes, aunque en teoría están exentos de cumplir el Ramadán, en general desean realizar el ayuno. El equipo asistencial, en primer lugar, debe identificar con antelación a los pacientes diabéticos de religión musulmana que desean cumplir con el precepto del Ramadán. En segundo lugar, debe estar capacitado para dar consejos terapéuticos encaminados a una buena adaptación del tratamiento a este periodo. Debe tenerse en cuenta que el consejo ha de ser individualizado, y que es necesario un abordaje interdisciplinario con la participación de profesionales de servicios sociales y mediadores culturales. Es recomendable que el consejo médico se haga antes del inicio del Ramadán, ya que sólo así podrán introducirse los cambios necesarios en la dieta y el tratamiento para obtener un buen control previo al Ramadán. Deben explicarse los síntomas de hipoglucemia, la monitorización intensiva de la glucemia capilar, y la importancia de una dieta correcta, hidratación suficiente y actividad física adecuada.

 

Tabla 5. Breviario de tratamiento de la diabetes durante el Ramadán

• Informar al equipo asistencial sobre el concepto de Ramadán y sus posibles implicaciones en el tratamiento de la diabetes mellitus
• Planificar el proceso con antelación suficiente a la celebración del Ramadán (tabla 1)
• Identificar a los pacientes de religión musulmana con diabetes mellitus
• Entrevista clínica para conocer su deseo de cumplir el precepto del Ramadán
• Información sobre la posibilidad de no realizar el Ramadán por sufrir una enfermedad crónica
• Evaluar criterios mayores para desaconsejar firmemente el cumplimiento del Ramadán:

  • Diabetes con mal control metabólico
  • Complicaciones crónicas de la diabetes avanzadas: insuficiencia renal, cardiopatía isquémica con angor inestable, macroangiopatía periférica avanzada
  • Hipoglucemias frecuentes, graves o sin clínica adrenérgica
  • Cetoacidosis diabética en los meses previos al Ramadán
  • Gestación
  • Actividad física intensa durante el día
  • Edad avanzada con dependencia de otras personas

• En caso de que no se cumplan estos criterios y el paciente desee cumplir el precepto, realizar las modificaciones terapéuticas oportunas (tabla 4)
• Informar sobre la necesidad de aumentar la frecuencia de autoanálisis en sangre y de la actitud ante posibles hipoglucemias (tablas 2 y 3)
• Ofrecer la posibilidad de consulta rápida en caso de descompensación durante el Ramadán
• Evaluar la efectividad de las medidas sugeridas a posteriori, tras la finalización del Ramadán

 

Los pacientes con DM tipo 2 bien controlados y tratados con dieta, metformina o tiazolidinedionas en monoterapia y sin patología asociada tienen un riesgo bajo de descompensación, por lo que pueden tolerar el ayuno con cierta seguridad, sin modificar la dosis de estos fármacos. Las sulfonilureas deben ser utilizadas con mucha precaución, especialmente en los pacientes de edad avanzada, por el riesgo de hipoglucemias asociadas al ayuno prolongado. En este grupo de pacientes, repaglinida se muestra claramente ventajosa. Sin embargo, glimepirida puede ser utilizada de manera segura en los pacientes bien controlados y sin complicaciones. Debe considerarse el uso de repaglinida, ya que ésta ha demostrado disminuir el número de hipoglucemias comparada con las sulfonilureas. En diabéticos tipo 2 tratados con insulina también se ha demostrado una mejoría en la glucemia posprandial al utilizar insulina lispro en lugar de insulina rápida, sin que sea claro su impacto en la frecuencia de hipoglucemias.

En la tabla 5 se detalla un posible guión o breviario de actividades de organización asistencial en el campo de la diabetes y el Ramadán.